El responsable de política fronteriza, Tom Homan, informó que los agentes del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) continuarán desplegados en aeropuertos de Estados Unidos hasta que las operaciones vuelvan a la normalidad total.
La medida se da en medio del prolongado cierre del Department of Homeland Security, que ya supera los 40 días y ha afectado directamente al personal de la Transportation Security Administration (TSA), encargado de la seguridad aeroportuaria.

Según datos oficiales, más de 460 agentes de la TSA han renunciado durante el cierre, mientras que el ausentismo alcanza niveles críticos en algunos aeropuertos, comprometiendo la capacidad operativa.
Ante este escenario, el presidente Donald Trump autorizó el despliegue de ICE como medida de apoyo para mantener la seguridad. Homan señaló que la permanencia de estos agentes dependerá del regreso del personal de la TSA y de la recuperación total de las operaciones.

El cierre del DHS, considerado uno de los más prolongados en la historia reciente del país, continúa sin resolución debido a desacuerdos políticos sobre la financiación del sistema de seguridad e inmigración. Mientras tanto, las autoridades buscan evitar mayores afectaciones en los principales aeropuertos del país.





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